¿Cuál fue el Sacro Imperio Romano Germánico?




Cuando el Imperio romano de occidente cae, empieza un periodo de guerras constantes por apoderarse de los restos de lo que quedaba en esta civilización, las tribus germanas acumulan poder y se empiezan a crear una serie de reinos susceptibles a caer por las convulsiones de la época. Todo llegaría a una cierta paz cuando en el centro de europa los francos tienen tanto poder que logran subyugar a gran cantidad de los pueblos germanos bajo una sola bandera. Así en cabeza de Carlomagno y el imperio carolingio se revive las ansias de renacer el Imperio Romano, este sueño lo comparte la iglesia Católica que agradecida por ser liberada del control lombardo, nombra a Carlomagno como Emperador con la gracia de Dios en el año 800 después de la era común.








Pero esta unidad no duraría mucho, ya que los nietos no querían compartir el poder entre ellos, después de una larga guerra civil deciden dividir el imperio que tanto esfuerzo le había costado a Carlomagno unir, en tres. La parte más Occidental quedó en cabeza de Carlos el calvo que daría forma a la futura Francia , el centro quedaría al mando de Lotario y la parte oriental en cabeza de Luis el Germánico, todo fue decidido en el tratado de verdún en el 843.



Esta fragmentación es parte clave de esta historia, ya que la parte de Luis que era Franco y que tenía los territorios conocidos como Francia Oriental, cambia de dinastía a una Sajona, alejando su historia de los Franceses y volviéndose en un estado Germano. Al mando de esta nueva dinastía empezaron a expandir su territorio y a lograr controlar parte del reino francés medio. Uno de estos descendientes Sajones fue Oton I conocido como el Grande, que expulsó a los húngaros de sus territorios y al tomar el control de parte de Italia se volvió el defensor de Roma y de su legado católico. Con la coronación por parte del papa de Otón como emperador, nace el Sacro Imperio Romano Germánico.


La idea de este nuevo imperio era restaurar la gloria del Imperio Romano de Antaño, por esto los emperadores se hacían llamar a sí mismos Augustos, pero debido a que el Imperio Romano de Oriente seguía en pie y a pesar de ser de corte más Griego, tenían poder suficiente para opacar a este nuevo imperio naciente. 


Ya que se convirtieron en el brazo armado de la iglesia católica, el emperador para lograr el control de los nobles utilizó a las iglesias como centros de poder local, estas minaban los poderes regionales y así mantenían al Imperio cohesionado. Pero esto generó una disputa entre el poder eclesiástico y el poder imperial, ya que el papa no estaba dispuesto a permitir que el emperador designará a los representantes de las iglesias a su acomodo. Esto terminó en la querella de investiduras, una serie de conflictos que llevarían a la excomunión del Rey Enrique IV en 1076 y la instauración del celibato entre los clérigos para que la iglesia pudiera controlar los bienes de sus miembros. Aunque la excomunión se retiró, se generó una guerra que dejaría a la institución imperial en crisis y unas relaciones tensas con la Iglesia Católica.Esto quedó evidenciado cuando el mítico cruzado Federico Barbarroja denomina al Imperio como sacro osea sagrado por la gracia del rey y no la del papa en 1158.


 La dinastía sajona había terminado al tomar el poder el Padre de Federico e instaurando la dinastía Hohenstaufen. Bajo esta dinastía se continuó con los intentos de alejar del poder al papado, por esto Federico Barbarroja dando poder a serviles para que hicieran contrapeso a los nobles más propensos a apoyar al Papa, logró ganar el favor de estos y crear una caballería poderosa que se volvería una de las insignias del poder imperial. Aunque no se logró un poder total, ya que por peleas internas de los sucesores se tuvo que entregar más autonomía a los duques y los poderes episcopales. 


Con la muerte de Federico II en 1250 se acaba la dinastía Hohenstaufen y se haría con el poder una de las casas que se transformaría en la dinastía más importante en europa, los habsburgo. Esta casa nacida en suiza empezó a conseguir poder al sur del Imperio y logra tomar el poder de este en 1273 con Rodolfo I.


De aquí en adelante aunque el poder papal se impuso sobre el imperio, se mantuvo a flote gracias a la casa Habsburgo que tenía el control de varios reinos. Con la llegada al poder de Carlos V en 1520 quien no solo fue emperador del ahora llamado Sacro Imperio Romano de la Nación Alemán, sino también rey de España teniendo uno de los imperio más extensos que el mundo ha conocido.


Pero dentro de la religión católica y en el mismo seno del imperio se generaría un cisma que marcaría este territorio y que escalaría a toda europa. La reforma protestante de Martín Lutero que se viene gestando desde 1517, es vista por muchos duques Alemanes como la forma de liberarse del yugo imperial. Por esto  el imperio se divide en dos bandos los protestantes y los católicos. Holanda que estaba regida por el poder español  logra desprenderse de este y convertirse en un bastión protestante. Esto genera una guerra en toda Europa conocida como la guerra de los 30 años. Aunque varias potencias extranjeras se unieron a la lucha, como Francia y Suecia, tomaron en compensación varios territorios del imperio. 


A la firma de la de Paz de Westfalia de 1648, el daño ya estaba hecho, esta paz daba derechos religiosos a los duques y autonomía, la cual les sirvió para unirse a proyectos más afines con su religión, desintegrando los territorios del imperio y reduciéndolo a una mínima expresión. De aquí se desprendieron los reinos de prusia y de austria que finalmente terminarían por absorber el imperio. 


El último episodio se da cuando Napoleón vence a los ejércitos de Federico II quien disuelve el imperio en 1806 para que el Dictador francés no tome el título de Emperador. Federico quien también era emperador de Austria se va a este territorio para con su dinastía mantener este otro imperio por 100 años más.  


Un imperio que quiso igual al Romano pero que por sus distintas peleas entre los poderes locales, la religión y el emperador, nunca pudo cohesionarse, aunque sí deja un legado de la unificación Alemana...